¡Nos cambió la vida!

Entendí lo que era no dormir desde la carrera de medicina, cuando  cursaba el año del internado. Teníamos guardias cada tres noches y  jornadas laborales de hasta 100 horas a la semana. ¿Lo pueden creer? Sin  duda conocí una parte de mí que no sabía que existía, y por supuesto  que no me gustaba. Fue hasta la maestría de psicología clínica que  empecé a estudiar y conocer más acerca del sueño y sus beneficios.  Cuando supe que estaba embarazada, no faltaba persona que me dijera  “duerme ahora todo lo que puedas porque después no vas a poder”,  inmediatamente recordé mi época de no dormir y supe que tenía que hacer  algo al respecto. Cuando nació mi hija efectivamente, ¡no dormíamos!  Justo como me lo habían advertido. Después de leer varios métodos  encontré el ideal, un método amable y gentil para enseñar dormir a mi  hija sin tener que dejarla sola en su cuarto llorando. Después de haber  experimentado yo misma los resultados y que me cambiara la vida, decidí  sumarme en la misión de ayudar a muchos papás cansados a poder dormir.  Como médico y psicoterapeuta ahora entiendo las ventajas y lo necesario  que es dormir bien, no sólo en el ámbito biológico, sino también  emocional, psicológico, familiar y social.
¡Mi pasión ahora es poder  acompañarte en este proceso para que tu hij@duerma y tú también!  Ya lo  viví, lo probé con mi propia hija y me cambió la vida! La tuya y la de  tu familia también puede cambiar.